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jueves, 13 de diciembre de 2007

WRC Irlanda 2007

Por fin, un mes después y tras mucho cortar y pegar, aquí llega la crónica del WRC de Irlanda, con vídeo y todo!



Como no podía ser menos, porque los alimañeros que se quedaron en España no iban a ir a un mundial más que yo, el 15 de noviembre me agarré a cuatro paisanos desprevenidos y a un finlandés loco, cogimos tres cochecicos de los que llevan el volante del lado que no es y nos pusimos los caminos irlandeses por montera.

En el camino desde las montañas de Kerry a los verdes campos de Sligo tuvimos que hacer varias paradas porque, aunque en Finlandia les va el volante y Björn me seguía sin problemas al volante del Cerato, las reviradas carreteras del interior de Irlanda eran demasiado para el conductor del corsa, que se quedaba atrás.

Con la noche cerrada y bien servidos de curvas nos aproximábamos a la zona de aparcada (que no acampada) para el tramo del viernes por la mañana. Después de un par de salidas de ruta para encontrar una gasolinera donde vendieran la guía del rally, llegamos al tramo no sin dificultad, porque en los puertos de Roscommon se mete la niebla a base de bien, yo sólo sabía dónde acababa el morro del astra por el reflejo de los faros, porque lo que es ver, no se veía nada.

del rally, primera y última vez que vimos pasar a Gronholm y a Pons, porque si nosotros estábamos en la SS3, los dos caían en laEl viernes me costó un mundo levantar a estos cabrones, que no estaban acostumbrados a los sacrificios de la vida del cunetero. Por si fuera poco el día se levantaba de agua y frío. Nos acomodamos con bastante trabajo en el exterior de una paella donde vimos la primera pasada SS4. Para la segunda pasada nos quedamos más cerquita de los coches, en una recta en cambio de rasante por donde Loeb y Sordo pasaron que les cerraban el súper, mientras charlabamos con los señoritos comisarios, muy majos ellos, todo esto regado con buena lluvia denominación de origen Irlanda.

Luego marchamos a la SS9, que no era tramo de noche, pero lo parecía, tanto es así que imposible sacar una foto allí, se siente. Cuando terminó, sin llover, cosa rara, cochecito y al tramo del sábado, SS12, lo que no tengo muy claro es cómo acertamos a llegar a los coches, siendo noche cerrada, y por los caminos montunos sin iluminación de este país. Por cierto, de camino a los coches nos encontramos con un gallego, que no nos dijo "Cuanto más voy a Ponferrada más me pongo" pero le faltó muy poco.

Esa noche hicimos parada en Enniskillen, Irlanda del Norte, para cenar y vacilar a alguna irlandesa despistada, es que el Finlandés estaba que se comía a un santo por los pies. Después rumbo a la SS12, llegando a Trillick, el corsa se nos perdió, y nos costó dios y ayuda recuperarlo, total que a eso de las 3 de la mañana nos plantamos en una granjita a 400m del tramo, menos mal que salimos con tiempo...

Después de la SS12, con frío y agua, qué extraño, dos tercios de la expedición se rajaron, así que el corsa y el cerato se fueron de turismo, mientras nos quedabamos mi copiloto y yo a sufrir en las cunetas. Después de la SS15, parada y posta en Ballyshannon, buen pueblín con buena gente e irlandesas cachondas, jejeje, no me puedo quejar!. Despues de cenar, beber, ver un conciertillo y cuetar, cochecito y pal tramo del domingo.

El domingo venía con sorpresa, salió el sol, dejó de llover (en Irlanda estos dos fenómenos meteorológicos no son mutuamente excluyentes) y había gente en las cunetas. Me tocó llorarle un poquitín a los comisarios, que estaban un poco más bordes que los días anteriores, para ponerme en un sitio medio bueno en el interior de una curva y sacar alguna foto guapa, que desde el exterior había en medio un seto cojonero que no dejaba casi ni ver. Allí en el interior de la curva me vi toda la pasada con un paisanuco de los que habían visto a Vatanen cuando era jóven, cunetero de los de la vieja guardia. Se había venido con hijo y nietos, que eran además de los seguidores del mundial en modo Pro, así si se hace afición.

Cuando acabó la SS19 en la bahía de Donegal subimos al astrita y nos armamos de paciencia para llegar a Sligo al parque cerrado. Por el camino, los dientes nos rascaban en la carretera, que las cunetas era una exposición de TiT's cojonuda, la serie venía a ser: Impreza, Evo, Evo, Impreza, Skyline, Impreza, Evo, y así se repetía hasta el infinito durante kilómetros y kilómetros, puta envidia!. Esto por lo menos justificó el viaje a Sligo, porque cuando llegamos al parque cerrado no quedaban ni los limpiadores.

De modo que, después de una visita fugaz a lo que fué la asistencia, que digo yo que lo sería porque aun andaba algún camión de citroën y de subaru por allí, que más no vimos, meadita y de vuelta a las montañas de Kerry. Al llegar a Tralee, descargar los bártulos, duchita y a dormir como bebés en una cama, que ya se echaba de menos. El lunes después de ir a devolver los coches, cervecitas en casa para celebrar lo bien que lo hemos hecho.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Clare Stages Rally
O Cuán dura es la vida del cunetero




Todo empezó el pasado viernes, cuando llegaba yo a la residencia, reventado del día de presentación y me pregunté a mi mismo, ¿Qué carajo de rallys habrá en este país?, y mirando, m
irando por internet me entero de que el domingo hay uno en el condado de al lado, y que encima es puntuable para el nacional, así que me planteo que tal vez se podría ir, total, no tengo otros pitos que tocar...

Me tuve que cagar en el fútbol y en toda su reporputísima calavera, porque daba la maldita casualidad de que ese mismo domingo se jugaba la final del nacional de futbol y jugaban Kerry (donde estoy viviendo) y Cork (el condado del otro lado), así que no había ni un solo coche de alquiler en 100 Km a la redonda. Dispuesto a no darme por vencido tan facilmente, el sábado a eso de las 5 me monto en el autobús hacia el aeropuerto de Kerry, que está a unos 15 Km de aquí para quemar mi último cartucho, con tan buena suerte que consigo que me alquilen un focus, todavía sucio del último alquiler, así que me lo quedo.

Después de preparar la comida de rally (qué raro es preparar para uno sólo) me subo en el focus rally car, con su volante a la derecha y todo el percal que supone un coche aquí, conecto el GPS y tras comerme un par de aceras en los giros a izquierdas me pongo en ruta hacia Ennis, allí tengo que encontrar el hotel sede
del Clare Motor Club, porque aquí, muy cucos ellos, no publican los mapas de los tramos, así que tenía que comprarme el programa oficial sí o sí.
A la hora de ponerme en camino, ya más habituado a conducir en el lado que no es, el mamón del GPS me dice, "Siga 2Km y embarque en ferry". En ferry!?!? pero éste de qué va!, y me doy cuenta, hábil de mi, que lo tenía puesto en ruta más corta (a veces la inteligencia me persigue, pero yo soy más rápido), total que me toca hacerme una excursión de 60 Km por la ribera del Shannon hasta Limerick, todo esto a las 10 de la noche (aquí, noche cerrada), de modo que entre pitos y flautas, llego al hotel a las 11:30.

Cuando aparezco en el hotel me encuentro con que los mamonazos del Clare Motor Club han organizado un fiestorro de los de órdago, y estuve en un tris de quedarme, con lo que esta entrada no hubiera existido, así que sacando fuerzas de flaqueza, me monto otra vez en el focus y tras estudiar el programa, me pongo en ruta a la SS1, otra vez al sur.

Ya estaba entrando en la SS1 por el final, en una de esas preciosas carreteras regionales irlandesas -Las nacionales en Irlanda ya son estrechas, en las regionales no llevas una rueda en
cada cuneta porque en lugar de cunetas hay muros o árboles, o las dos cosas- cuando al pasar sobre un puente se me levanta el focus del suelo y me tuve que dar de besos a mi mismo por haber pagado el extra de cobertura total en el seguro del coche, y pensé "vamos a ver cómo es esto tomándolo desde el lado que van a venir mañana", así que seguí unos 500 metros hasta que encontré una casa donde dar la vuelta (por lo que ya expliqué de las regionales) y tomé el puente desde el otro lado, viendo que el cambio de rasante era todavía más bruto, de modo que decidí "acampar" allí mismo, con tan buena suerte que justo delante del puente estaba la entrada a una granja, donde aparqué el focus y me preparé para echar una cabezada hasta la mañana siguiente.

Para alegrarme el despertar, llega un cronometrador a darme la buena noticia, Collin McRae la espicha en un accidente de helicóptero, si es que volar el hombre volaba, pero con otras cosas...
Me coloco en posición de tomar fotos a los cubrecárteres y a esperar a que comience el primer tramo. Si en españa corren un infierno de EVOs, aquí lo que se lleva es el Impreza, está claro que los japos molan. Bajo una lluvia de espanto -caían gotas como puños- fotografío el desfile de la primera pasada, la segunda la dejo para mi goce y disf
rute. Si se llevan los Impreza, en este país, el Escort se lleva la palma, 48 nada menos, de los cuales 11 eran Mk2, dando espectáculo. Al final de la primera pasada me quedo a charlar con el señorito comisario de prensa, a ver qué tal me habían quedado las fotos desde el otro lado del puente.

Para el tramo de la tarde agarro el focus rally car y otra vez al norte, cada vez con más experiencia al volante cambiao y con carreteras más estrechas. Después de haber visto una pasada rápida por la mañana, con los escoretos levantando el asfalto a cachos, me apetecía ponerme en una buena horquilla. Tenía todo a mi favor, una horquillaza de las de libro, con acceso lateral, por lo que no me tenía que preocupar de si me cerraban el tramo y un infierno de traseronas inscritos, ¿qué más podríamos pedir?, ¿nada?, pues si que se podía pedir algo más, ¡que no suspendieran el tramo! esta vez la suerte no acompañaba, aun así no me resigné a no llevarme alguna foto, y como vereis en la galería, aun con el tramo suspendido, alguno no podía pasar por allí sin dar algo de espectáculo, incluso algún escort, que pasaba pegadito al evo de delante, no se pudo aguantar de salir culeando de la horquilla, fue una pena no poder quedarme a la segunda pasada, porque el sitio prometía.

A las 3 de la tarde, con cuatro horas por delante, me puse en ruta hacia Tralee y al aeropuerto a devolver el coche, no es que estuviera tan lejos, pero aquí se tarda un huevo en recorrer las distancias, los últimos 100Km hasta Tralee por carretera buena me llevaron hora y media. Después de devolver el coche y de una carrera (literal) de kilómetro y medio hasta la parada del autobús directo -las comunicaciones so
n horribles y para venir en bus desde el aeropuerto hay que hacer trasbordo y esperar hora y pico- llegué a la residencia sin ganas de nada, así que me acabé mi último sandwich de rally sentado en la cama y hasta el lunes que es día de labor, con ese regusto de un día en las cunetas que todos conocemos y que nos encanta.

Por cierto, al loro con las comidas de culo que se marcan en los rallys de estas tierras!